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Zafra ovina 2021 y expectativas lanares en Uy
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  • Miguel Sanguinetti, presidente del SUL: “tenemos la esperanza muy alta de que la lana va a tener otro lugar en el mundo a partir de ahora”

    Rural estuvo en conversación con Miguel Sanguinetti, presidente del SUL. Hablamos sobre qué pasó el año de la pandemia con el ganado ovino, qué se espera para la zafra de carneros y qué prevé para el 2021.

    Quiero empezar, primero, por lo que pasó el año pasado. ¿Cómo fue el cierre ovino en 2020 para Uruguay?

    M.S:
    Me gustaría empezar a fines del 2019 que, hasta ahí, venía relativamente bien el negocio ovino, en general, y más específicamente la lana. Ahí se agudizó la guerra comercial de Estados Unidos y China y eso complicó los negocios de la lana porque la gran mayoría de la lana, y más la gran mayoría de la lana que produce Uruguay, se envía a Estados Unidos.
    Eso perjudicó el negocio entre lo que los chinos le vendían a Estados Unidos, que era lana manufacturada. Tanto es así que bajó prácticamente un 40 o 50% el comercio de ese producto de China hacia Estados Unidos. Eso complicó mucho y más a las lanas medias, porque las lanas finas tienen un destino distinto que es, más bien, Europa. Llegamos a enero y febrero de 2020, donde parecía que todo se empezaba a normalizar, había habido algún acuerdo entre China y Estados Unidos y, lamentablemente, a mediados de febrero empezó la pandemia en el mundo.
    Llegó a Uruguay un mes más tarde y complicó totalmente las exportaciones de lana, la venta de lana, la venta de productos ya manufacturados de lana, de tejidos y de prendas y de tela de lana. Pasamos entre siete y ocho meses con cero comercializaciones. Sin duda que complicó todo el negocio ovino hasta llegar a diciembre de 2020 donde, gracias a Dios, empezó a moverse toda la lana fina.
    Por suerte, empezó a cambiar los ánimos de los productores del norte, que se dedican al merino y a las lanas más finas porque han tenido muy buenos precios y no ha parado de colocarse desde el 10 de diciembre hasta la fecha. Ese es un poco un resumen de lo que ha pasado en lo último e indudablemente que todo el negocio ovino se ha visto resentido porque el SUL paga los platos rotos. Todo el mundo tiene que saberlo que el SUL vive de un pequeño porcentaje de la exportación de lana, pero hemos logrado llevar adelante la institución, hemos logrado mantener el ánimo de los productores que para nosotros era lo más importante.
    Nos podemos ir a la faena del 2020 de ovinos y, por suerte, la gran mayoría han sido corderos pesados, capones. Hay un porcentaje de ovejas de cría que, si lo observamos, es relativamente normal, lo que nos indica que no habría una liquidación de ovejas de cría y eso realmente con todo lo que pasó, un año tan difícil, nos deja el ánimo muy arriba. Creemos que la gente ya está viendo que esto pasa, que la pandemia va a ir pasando, que la vacuna va a tener su efecto y que la lana va a volver a su lugar, donde tiene que estar, el de colocarse. Es más, hay una visión de que el mundo va a ir mucho más hacia lo natural después de la pandemia y creemos que las fibras naturales, como es la lana, que, quizás por todo lo que son las fibras artificiales que salen del petróleo se había dejado de lado de cierta forma, se está revalorizando y se está revalorizando el uso. Estamos viendo que en muchas partes del mundo las prendas están hechas a mano por artesanos y se está revalorizando muchísimo. Tenemos la esperanza muy alta de que la lana va a tener otro lugar en el mundo a partir de ahora.

    ¿Qué tipo de lanas estuvimos produciendo? ¿Con qué características?

    M.S:
    Uruguay, tradicionalmente, ha producido lanas medias, tirando a veces a gruesas. Pero vemos que todas las razas se están poniendo a tono y están yendo algunas, en las posibilidades que tienen, a lanas medias. Yo le llamo lanas medias a 23-24 micras. Después, tenemos las razas que producían ya lanas finas, pasando de las 19-20 micras a las 16-17 micras. Es increíble que esto lo podamos ver en Uruguay. Creo que nos asombra a todos, por suerte, y creo que Uruguay va, en lo que es producción de lana, a una producción de entre 22 y 25 micras, entre 19 y 22 micras. Otras razas se van a ubicar en esas figuras y creo que la gente que está trabajando hace tantos años está recibiendo un buen pecio por esas lanas, de 16 a 18 micras. Quizá, si se sigue trabajando de esa forma, se va a llegar a lanas de 15 micras, que ya estamos hablando de una especialidad y lanas que se van a trabajar y hasta a integrar con seda y van a ser prendas de altísima calidad con precios fabulosos. Creo que Uruguay va a estar a ese nivel.

    ¿Qué tipo de competitividad manejamos a nivel internacional? ¿O somos más del mercado interno?

    M.S:
    Yo diría que gran porcentaje de la lana uruguaya se exporta. También hay un tema que viene bastante lana en emisión temporaria, para que las industrias tengan el volumen necesario para trabajar, y muchas lanas uruguayas se hacen en top con otras lanas que vienen desde Brasil, desde Argentina, de Perú, hasta también se traen lanas de Australia, lanas muy finas para mejorar a veces otras lanas. Pero creo que las lanas uruguayas ya están mejorando y el gran volumen se exporta. Las lanas de más alta calidad y más finas van hacia Europa y, cada vez más fuerte, hemos visto lanas que salen del galpón de la estancia, con todas las mediciones, y van directamente a conteiner a Italia. Eso ya es una realidad.
    Por supuesto que nos gustaría que pasara con toda la industria uruguaya, pero a lo que nosotros aspiramos es que los productores uruguayos vendan al mejor precio posible y que hagan un mejor negocio porque eso nos da la garantía de que la gente va a seguir criando ovinos y de que el negocio es bueno. Eso queda demostrado en el norte del país con las carpetas verdes de cada agropecuario, que la gente ha vendido a buenos pecios porque tiene lana fina, el ingreso por hectárea es muy bueno.

    En breves empieza la zafra de venta de carneros, ¿qué escenario maneja el país?

    M.S:
    Está empezando y hemos recibido noticias de que la gente de ovejas más finas está reteniendo fuertemente y queriendo tener más cantidad. Todos los que han podido vender sus lanas a precios con los que están conformes quieren aumentar la producción, así que creemos que se va a ir formando el mercado de la venta de carneros y la gente tiene que encarnerar.
    Quizá, es un año especial porque no ha habido prácticamente problemas de bichera en los carneros, así que quizá no se tenga que reponer tanto este año, pero los carneros se van a ir colocando y el mercado se va a ir formando. Indudablemente que los pecios quizá no sean los del año pasado, los precios de venta de carnero.
    Creemos que la venta va a ser normal y el productor creo que está apostando a producir más. Está todo el negocio, no solo de la lana sino de la carne, y las perspectivas son muy buenas. Escuchábamos a un broker que está radicado en China y estaba diciendo que la colocación de carne ovina en China puede ser muy buena para Uruguay. Las perspectivas en todos los sentidos son positivas.

    ¿Cuáles son las expectativas de venta a nivel de precios?

    M.S:
    Yo creo que el precio del ovino para frigorífico se viene recomponiendo semana a semana, como sucede con el vacuno, también. Eso creo que está muy relacionado a lo que yo decía anteriormente, las expectativas de exportación de carne hacia China, que son altas. El tema es que China nos compra volumen, muchas veces, a precios más bajos. Pero creo que en la medida que los productores vayamos viendo que hay buena colocación para frigorífico, ya se va a ir normalizando. Después de pasar diciembre y parte de enero con ciertas complicaciones para colocar los ovinos, creo que van a ir aumentando de precio las ovejas y la reposición. Eso va a acompañar a los carneros en la medida que se vaya armando la zafra que creo que van a ir mejorando los precios. Hemos visto carneros que se han vendido a 300 dólares, hoy tendría que estar un poco arriba de eso.

    ¿En qué manera ha aportado el SUL a la zafra de esta temporada?

    M.S:
    El SUL está cumpliendo 54 años este año y lo que hace muchos años ha tratado de hacer es acompañar a los productores de ovinos, mejorar, ver cómo se puede producir más, cómo se puede, en definitiva, y hay que decirlo claramente, cómo se puede ganar más plata con el ovino. Eso es lo que ha tratado de hacer toda la vida el SUL.
    No es una tarea fácil, creo que hubo muchísimas cosas que jugaron en contra. Una, fue la crisis de la lana en la década del ´90. Después, todo lo que ha cambiado el Uruguay productivo con la exportación de por medio, la falta de mano de obra. Hay muchísimos problemas que los hemos pagado más caros que, quizá, el vacuno y eso ha hecho que la gente haya dejado, en cierta manera.
    Pero creo que eso está cambiando, hay problemas que se están solucionando como el tema de la mosca de la bichera que ha sido fundamental y ha trabajado muchísimo el Ministro de Ganadería con los agropecuarios. Se viene trabajando y es un proyecto que, si Dios quiere, en poco tiempo va a estar solucionado. Es un problema gravísimo y el ovino lo paga carísimo, el tema de la bichera. El resto de los problemas se vienen solucionando. El del abigeato, tenemos las estadísticas y los números y, además, hablamos con los productores continuamente y cada vez las zonas están más seguras. No es un problema solo del ovino, pero el ovino lo paga más caro que cualquier otra producción. Todas esas limitantes se vienen encarando, creo que va a ser un trabajo que va a ser muy arduo y va a llevar muchos años solucionarlo, así que todo lo que era negativo creo que está pasando a ser positivo y eso nos da la pauta de que si el negocio acompaña, la gente va a criar más ovinos.

    ¿Y cuál es el rol del SUL, puntualmente para esta zafra?

    M.S:
    El SUL trabaja en poner los datos a disposición de las cabañas y de los productores compradores. A la vez, acompañar a las cabañas en los días de venta, que este año va a ser más difícil porque va a haber muchas cabañas que van a vender virtualmente, pero en esas visitas que se van a hacer a las cabañas.
    Los miembros del SUL van a estar acompañando a los productores, tanto a las cabañas como a los compradores para ayudarlos a elegir y, de esa forma, también estar cerca de los productores y de tener más productores amigos del SUL, que es lo que necesitamos, y que trabajemos en conjunto entre todos para sacar todo adelante.

    ¿Qué se espera para el 2021 con respecto al ganado ovino?

    M.S:
    Son perspectivas y expectativas, nadie tiene la varita mágica para saber qué va a pasar. Lo que uno ve y observa es, primero, por el lado de la carne. China, con un control de la pandemia relativamente bueno, por lo que se puede saber, ese es el primer factor. Por otro lado, el crecimiento económico de China, los números que están dando son muy buenos y, por otro lado, la falta de carne para el consumo dicen que es altísimo. Esas reservas de carne que tenía el gobierno guardadas, están muy bajas.La producción de cerdo todavía no ha podido ponerse a ciento por ciento. Por el lado de la carne, la expectativa es buena. Brasil, que se viene acomodando con todo el tema de que Uruguay le vende mucha carne ovina a Brasil, y la esperanza puesta en la vacuna que se normalice un poco la situación de todos los países de la región. Así que en Brasil creemos en la venta ovina, además los precios están siendo muy altos. En ese sentido, estamos tranquilos.
    Por supuesto, siempre está el tema de esos meses complicados en Uruguay que son noviembre y diciembre, de cómo podemos hacer para sortearlo y solucionarlo. Se amontonan muchos ovinos en ese momento y, por el lado de la lana, lo que está pasando es lo que decían muchos expertos. Primero se va a vender la lana fina y súper fina, después se van a ir colocando las lanas medias en la medida que se vaya normalizando y, por último, se van a ir colocando las lanas un poco más gruesas. Lo que pasa es que los precios son bastante malos, entonces el productor se retrae a vender. Así que esas son un poco las expectativas, positivas, pero todo depende de lo que pasa con el mundo.

    ¿Y en materia de avances tecnológicos?

    M.S:
    Yo creo que es de los grandes temas del ovino. Avances tecnológicos en la selección, creo que estamos en un buen nivel y continuamente se está reviendo cómo se pueden seleccionar mejor. Es bastante parecido a lo que se hace con los vacunos, en ese sentido. Creo que estamos bien y siempre hay cosas nuevas para hacer y mejorar.
    Después, está la parte para trabajar con ovinos. Creo que es un gran tema porque la mano de obra acá, muchas veces pasa que en los establecimientos que tienen ovinos, la gente menos quiere ir a trabajar ahí. Creo que ahí hay que hacer un trabajo fuerte. Hay muchísimos implementos nuevos como hacen en Nueva Zelanda, que trabajan con tecnología de primera.
    Vemos productores de Nueva Zelanda que trabajan él y la señora en el establecimiento y manejan, de repente 50.000 ovinos sin ningún tipo de problema. Por ahí va la cosa, con perros, con tecnología, con aparatos, con todo lo que es las tomas modernas, que salen bastante caras pero duran mucho más. Todo el manejo moderno que hay que hacer de los ovinos que creemos que ayuda y simplifica mucho el trabajo.

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  • 2021-02-12

  • rural.com.uy